¡Nuevas aventuras!

Primer post de 2017, buena excusa para hacer un poco de catarsis y contar algo que no hace mucho tiempo me di cuenta..y es que HACE UN AÑO VENGO VIAJANDO

 
Sí, porque habiendo cumplido un año (un poco más que eso) en Puerto Madryn (Chubut) tengo pasajes a lo que será una nueva aventura.
Durante el tiempo previo a irme de Buenos Aires luego de 11 años de vivir en la gran ciudad, cuando pensaba – y sobre todo sentía – en lo que vendría pronto me hice mil preguntas, me imaginé todavía otras miles de situaciones más: dónde viviría, de qué trabajaría, si me sentiría sola, cuánta gente conocería… parece poco pero ocupaba mucho de energía, seguramente porque era el primer gran salto.
Entre uno de esos momentos extremos quema bocho pensaba que, ya que tanto estaba pasando, tenía que quedarme mucho tiempo a donde me estaba mudando, como para “justificar” todo lo que venía viviendo, que era mucho, porque tuvo que pasar otro año más (por decisión propia, obvio) para por fiiiin concretar toda la movida.
Y acá estoy, como dije hace un año y “monedas”. Me fui jugándome por hasta lo que casi seguro iba a ser, cortar una relación que había surgido hace unos meses, que estaba bastante buena por cómo se había dado todo. Pero a pesar de estar con compañía había decidido irme igual. Evidentemente muchas cosas me estaban pesando en Bs.As., laboral pero sobre todo lo que implicaba estar en una ciudad que me dio muchísimo (no cambio haber pasado la adolescencia ahí por nada!) pero que ya era más lo que me molestaba estar ahí que otra cosa.
 
Como parece casi de cuento y repetitivo, a medida que transcurrimos la vida vamos enfrentándonos a cosas que ni en el momento más al palo mental hubiésemos imagino o planificado. 
Y surgen los miedos de vuelta, las preguntas, las etapas que pareciera que hay que ir cumpliendo versus lo que te dice todo tu ser que quiere vivir.. y acá estoy de vuelta: en 4 meses estaré viajando con destinos no tan fijos y con tiempo menos planificado aún, esta vez en compañía (esa misma persona con la que parecía que todo se terminaba un año atrás porque a distancia iba a ser imposible seguir con la relación).
Playa Canteras - El Doradillo
Compartiendo momentos de naturaleza y paz. Ballenas a metros nuestro.
No tengo idea que pasará, esta vez intento relajarme más y vivir el día a día todavía más…sobre todo porque donde vivo aquí y ahora es a dos cuadras del mar =)… 
 
Es una experiencia que siempre tuve dando vueltas y que hasta ahora no había hecho. Cuando decidí que me iba de Bs.As. era o hacer este viaje que estoy por hacer o mudarme… en ese momento necesité instalarme en un lugar rodeada de naturaleza, y por eso me vine a Madryn. Aunque sea inevitable preguntarse cuánto durará, de qué trabajaré, si seguiremos eligiéndonos con el compañero de vida, a dónde volveré si vuelvo, dónde viviré, otra vez, de qué trabajaré (y si es inevitable no pensar en eso, sobre todo cuando pasó tu primer año pagando un alquiler y ves cómo gran parte de tu trabajo va a tu techo).. En fin a pesar de que esto y más venga a ocuparnos el tiempo, no hay nada que no pueda enfrentarse, lo material se puede reconstruir con más o menos esfuerzo…pero las experiencias que te dan los viajes y las relaciones (de todo tipo) son lo que realmente nos queda, lo que nos hace crecer, preguntarnos, aprender, sentir, DISFRUTAR

Por esto es que siento que hace un año ya vengo viajando. Seguramente (o no) sea un momento de la vida en particular, y probablemente a muchos le suene como otra historia más que se lee en Internet. Pero así como vos estás leyendo esto, a mi también me gusta leer y escuchar experiencias de otros, de todo tipo, porque así me gusta vivir mi vida, de conocer todos los mundos que me alcance. Más adelante necesitaré más estabilidad (o no), pero ya se verá, evidentemente este no es el momento…
¡A VIAJAR!
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Concretar nuestros deseos

Un poco sobre mi (que también pordría ser mucho de lo que te pasa a vos)

Cumplir sueños
Punta Ninfas, Chubut

Poco más de medio día entre baja de acantilado, caminar entre fósiles, permanecer en silencio humano al lado de elefantes marinos para observar su comportamiento – y su calma mientras mudan de piel – ver parches de estos pelos por la playa, sortear a estos “bichos” de entre aprox. 1 y 3 toneladas (adrenalina a pleno), chequear cómo está la marea para poder pasar alejada de los animales y no invadir su territorio, caminar al lado de ballenas, almorzar rodeada de pingüinos.


Mismo lugar de la foto de portada 3 años después, también fue ver y caminar entre basura generada por el ser humano, las manos y mochila no alcanza para guardar estos residuos y después tirarlos donde corresponde para que, entre otras cosas, no afecte a los animales que viven o visitan la zona (entre los que claro, estamos nosotros, y a nosotros tampoco nos gusta estar rodeados de basura, no?).
 
Pero además esta foto representa un poco más de lo que me gustaría transmitir. Y es que hacer esto un día cualquiera de la semana es resultado de concretar sueños, hacerlos reales, afrontar los miedos y cumplir los deseos. 
 
La foto de portada fue tres años atrás, de visita por este lugar de Patagonia Argentina. Tres años después es donde vivo.
Nadie sino nosotros mismos para avanzar y cumplir todo lo que querramos hacer en esta vida…