Estado: VIAJANDO por Centro América. Sin destino ni tiempos fijos / Un mes desde la salida de Argentina Parte 2

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Un mes desde la salida de Argentina.
Parte 2

El desayuno en la terraza del hostel con vista al lago Petén, mismo nombre que el estado (o provincia para los argentinos) es bien local: huevos revueltos, tostadas, frijoles y fruta. Comenzamos a hablar con quien más tarde fuera nuestro guía personalizado y el primero que nos recibió en su casa: Danilo. Él es un experto en todo lo vinculado con los mayas, él es como estar con ellos. Actualmente especializado en el sitio arqueológico El Mirador (recomiendo buscar sobre este lugar), nos empieza a enseñar sobre esta cultura todavía muy viva en Guatemala.

Nosotros le contamos sobre alguna de nuestras ideas de viaje, sobre Couchsurfing. En fin, charla viene charla va, se establece una muy linda conexión. Se ofrece a llevarnos a unas cuevas y más tarde a dormir a su casa en El Remate, a media hora de la isla de Flores. Aceptamos, total, no tenemos compromiso con llegar a “tal” lugar.

Nos subimos a un tuc-tuc (mototaxi, como en el sudeste asiático) y nos dirigimos hacia las Cuevas de Actun-Kan o Cuevas de la serpiente. Todo coordinado por Danilo, nosotros todavía no entendíamos dónde estábamos parados ni cuánto salían las cosas. Nos recibe una ardilla en la puerta, justo entre los alambrados que separan las cuevas del resto del lugar. Entramos a las cuevas previo paso por el altar donde se hacen los rituales mayas antes de ingresar a un sitio sagrado como este.

Altar en Cuevas de Aktun-can
Altar donde se realizan las ceremonias mayas antes de ingresar a las cuevas

Las cuevas no tienen sistema de alumbrado, la gente que administra las Cuevas de Actun-Kan nos dice que lo sacaron hace unos años porque se estaban dañando las figuras formadas por estalactitas y estalagmitas. Recorremos la cueva sólo con la luz de mi celular y una muy débil luz de la linterna de Fede… recomiendo fuertemente (si es que existe tal palabra) que lleven linternas con buena carga o que

Murciélagos en el altar de las cuevas de Aktun-can
Murciélagos en el altar

alquilen ahí. Caminar por una cueva es una experiencia fuerte, una mezcla entre claustrofobia y miles de pensamientos de qué puede pasar si te perdés y te quedas sin luz. Si a eso le sumas la historia y valor del lugar, realmente fue un flash. Hablamos solo lo suficiente, Danilo nos va mostrando las formas que se pueden ver en la cueva y sobre los mayas.
Después de las cuevas caminamos y recorrimos el mercado local. Más tarde ya buscamos las mochilas en el hostel y nos dirigimos hacia El Remate. Queda a media hora de Flores y justo a mitad de camino a Tikal, así que es un buen lugar para hacer base, mucho más tranquilo que la isla. Danilo nos lleva al muelle del hotel de un amigo (está lleno de muelles privados) y nos deja ahí para que podamos disfrutar de unos chapuzones en el lago para refrescarnos del tremendo calor (los días que estuvimos en la zona llegó a 48º de sensación térmica).

Muelle en Lago Petén
Muelle en El Remate, desde donde nos refrescamos un rato

El día avanza y para terminar este post del primer día (prometo no subir algo así de todos, pero realmente ameritaba) puedo contar que llegamos al bungaloo de Danilo, nos instalamos con nuestras bolsas de dormir y aislantes – que perdí el tercer día – en el segundo piso, cerca del techo de paja (algo común aquí) y sin ventanas ni puertas. Esto último fue favorable ya que al ratito de llegar vomité cual cascada producto de un golpe de calor.

 

Lugares y Precios (en Guatemala se usa el Quetzal. USD 1 = Q 7 aproximado, en pocos lugares te cambian a este valor):

Hostel Los Estudiantes en isla de Flores: buena relación precio-calidad y ubicada en lugar estratégico. De los hostels tiene el precio más barato y te incluye el desayuno que es abundante.

Tuc-tuc hasta las Cuevas nos cobraron Q 20 por tres personas (generalmente se cobra así por pasajero)

Entrada Cuevas Actun-kan Q 25

Bus hasta El Remate desde Flores Q 15

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Estado: VIAJANDO por Centro América. Sin destino ni tiempos fijos / Un mes desde la salida de Argentina Parte 1

(Supongo que esto será una mezcla entre relatos de experiencias, sitios conocidos, naturaleza observada y lugares para recomendar desde mis vivencias. Como viajera, leer páginas de otros que ya han venido adonde estoy sirve para un panorama importante que, por supuesto, luego cada uno hace propio. Si a por lo menos una persona en algún momento puede servirle lo que yo viví, es más que gratificante)

Un mes desde la salida de Argentina.
Parte 1

Aún en el primer país de destino: Guatemala. Y puedo decir que éste sí fue un destino claro porque es al que llegamos en avión. En verdad, el único lugar era donde teníamos la única noche reservada: en Isla de Flores, Petén.

Lago Petén desde El Remate
Lago Petén desde El Remate

La no planificación y el solo listado de lugares de cada país de Centro América

Una mezcla de la distancia entre los dos viajeros y movimientos de último momento, pero también de esas ganas de sentir la adrenalina que genera no saber qué estarás haciendo y sobre todo dónde estarás o dormirás. Algo ciertamente distinto a irse de vacaciones o por determinado tiempo, sabiendo que todo seguirá igual cuando vuelvas a tu casa.

Volviendo al primer destino. Cómo saber qué iba a pasar dos semanas después si ni siquiera sabíamos qué es lo que haríamos al día siguiente. Saliendo desde Ezeiza (Bs.As), escala en Bogotá (Colombia) y de paso por Ciudad de Guatemala. Esta última escala se estiró más de lo planificado y desde el aeropuerto ya se iba sintiendo ese calor centroaméricano tan famoso. Luego de la espera nos subimos al último avión – o debería decir avioneta – con destino a Petén, al norte de Guatemala, cerca del sitio arqueológico maya Tikal.

En el aeropuerto, bastante de noche ya considerando que acá se levantan muy temprano y se acuestan más temprano que en Argentina (amanece y oscurece temprano todo el año), mientras esperamos que nos pasen a buscar los del hostel (vehículo ya reservado por una mezcla de horario, poco conocimiento y el instalado “peligroso centroamérica” que por suerte no tarda en desaparecer) unos policías nos empiezan a hablar. Nos cuentan que haciendo una recorrida notan que el aeropuerto sigue abierto y hay gente siendo tarde y deciden dar una vuelta. Les contamos del retraso, del día de viaje y de dónde éramos. Por supuesto que fue infaltable el Argentina = Messi. Se ofrecen a llevarnos y casi que es nuestra primer levantada viajera. Ahora comprendo que esta amabilidad no fue algo casual sino que en todo Guatemala la gente es así. Se siente y se vive ese “a disposición”, como ellos dicen. Al primer día en tierras guatemaltecas pudimos seguir comprobando esto…

(próximo post vivencias del primer día y datos)